Funcionamiento

El sol irradia luz visible e invisible. El ojo humano es capaz de percibir el espectro visible cuando la luz blanca se descompone a través de un prisma de cristal. Sin embargo, la luz también tiene una parte invisible al ojo: la longitud de las ondas electromagnéticas infrarrojas y UV-A.




Las plantas crecen gracias a la luz del sol. Si, una vez completado su proceso de maduración, siguen recibiendo sol, el efecto de la luz se invierte, acelerando el proceso de descomposición molecular. El cristal violeta MIRON actúa como un filtro natural que permite el paso de la parte de la luz del sol que protege y mejora las sustancias más importantes y más delicadas.
En la actualidad existe un amplio abanico de materiales de embalaje, muchos de los cuales dejan pasar la luz visible. Los siguientes gráficos muestran cómo pasa la luz a través de distintos materiales:




El cristal violeta MIRON bloquea todo el espectro de luz visible, excepto la luz ultravioleta. Además, permite el paso de cierta cantidad de radiación UV-A e infrarroja. Esta exclusiva combinación garantiza la mejor protección contra el proceso de envejecimiento que provoca la luz visible y permite prolongar la conservación y la eficacia de los productos.
Para poder demostrar estas ventajas, MIRON Violettglas AG ha realizado una serie de pruebas en colaboración con instituciones científicas y experimentos propios. Su funcionamiento también queda demostrado gracias a la biofotónica.