Cristales de agua

Masaru Emoto, el padre de la fotografía de cristales de agua nació en Yokohama (Japón) el 22 de julio de 1943. Cuando supo que no existían dos cristales de nieve iguales, se le ocurrió que podría documentar la calidad del agua fotografiando gotas congeladas y encomendó a un joven investigador que lo confirmara con la ayuda de un microscopio de alta resolución. Con el tiempo, sus fotografías han dado la vuelta al mundo.

Según sus teorías, el agua tiene memoria y reacciona al trato que recibe. El agua de manantial tiene hermosos hexágonos armoniosos y llenos de filigranas, mientras que el agua del curso inferior de los ríos apenas contiene cristales. En su trabajo afirma que el lenguaje gráfico del agua es muy variado. Las imágenes, las formas y las figuras obtenidas de su estudio no se pueden reproducir, del mismo modo que la naturaleza no se repite. Con este método no pueden sacarse conclusiones sobre las cualidades químicas, biológicas y físicas. Sin embargo, él opina que con las fotografías de los cristales de agua pueden extraerse información y contenidos energéticos.

Para nuestros experimentos, se llenan de agua tres frascos farmacéuticos de cristal blanco, marrón y violeta, que se almacenan a corto plazo durante 7 días y a medio plazo durante 74 días. Queremos reiterar que el lenguaje gráfico del agua es multidimensional y que no se puede llegar a conclusiones científicas.

De izquierda a derecha: 7 ó 74 días en cristal violeta – marrón – blanco
De izquierda a derecha: 7 ó 74 días en cristal violeta – marrón – blanco